En el arte de la coctelería, a menudo se busca sorprender mediante decoraciones sorprendentes para encandilar a los consumidores. Una estrategia poco habitual, es el uso de
hielo carbónico o seco, que consiste en congelar dióxido de carbono.
Es un producto difícil de encontrar y bastante peligroso. No se puede tocar con las manos, usar guantes. Es un espectáculo la reacción del susodicho elemento al entrar en contacto con la bebida. Inmediatamente surgirá una gran cantidad de humo que hará de nuestro cocktail una atracción.
Muy importante: El hielo, ha de ser extraído de la copa para beber la mezcla, ya que puede ser letal.
Un espectáculo sin igual, pero algo
peligroso.