A través de una nota de prensa, hemos conocido la existencia de una versión poco común y exclusiva de un whisky de malta, el Glenmorangie Margaux Cask Finish. Se trata de un reserva de 18 años de una gran calidad que presenta una característica muy especial, una combinación entre el cereal empleado y la esencia de la uva.
Esta característica proporciona a la bebida un sabor especialmente afrutado y especiado, el secreto es el siguiente, el whisky ha madurado en 10 barricas que provenían de la Bodega Margaux, situada en la región francesa de Burdeos.
Las barricas anteriormente contenían vino, por lo que la madera interior estaba totalmente impregnada de su esencia y características, de esta forma se logra que el wihisky adquiera unas notas afrutadas y especiadas. La madera ha sido el catalizador para la fusión de ambas esencias. |